LA VINOTINTO UN EMPATE CON MÁS DUDAS QUE CERTEZAS…

Luego de un comienzo de eliminatorias esperanzadoras para la selección nacional de Venezuela, dirigida técnicamente por el seleccionador argentino  Fernando el Bocha Batista, afrontaba la quinta jornada premundialista con 7 puntos, números inimaginables teniendo en cuenta las dos últimas clasificaciones premundialistas.

Más allá del furor en el país, luego de un comienzo extraordinario, lo más importante para los especialistas de la disciplina era que Venezuela volviera  a competir, en un formato misericordioso donde se abren dos plazas y media más para el mundial de fútbol 2026, dejando la frase «Si no es ahora cuando».

La pasión fue desbordada en el estado Monagas, con un marco extraordinario,  mágico que albergaba su tercer encuentro en condiciones de local para el conjunto vinotinto tras obtener dos victorias con los combinados de Paraguay y Chile respectivamente, llegando a esta quinta fecha invicta, con el arco en cero y captando la atención de todo el continente sudamericano.

Siempre la premisa fundamental para obtener chances  reales en una eliminatoria de 18 jornadas, ha sido hacerse fuertes de local ante rivales directos como, Paraguay, Chile, Ecuador, Bolivia y Perú.

Y llegaba el duelo con un Ecuador mermado, con bajas notables  y sensibles; nombres como Enner Valencia, Pervis Estupiñán y Carlos Gruezo no estaban a tono para enfrentar al combinado vinotinto,  por lo que acrecentaban aún más las posibilidades de la selección dirigida por Fernando Bastista que contaba prácticamente con la totalidad de sus elementos.

Dejando al término del encuentro un sabor agridulce e incluso futbolísticamente arrojando más dudas que certezas, viéndose una Vinotinto, sin sorpresa, plana, imprecisa y sin sociedades para imponer su localía, mientras que su rival sin tener el posicionamiento de la pelota, controló todo el encuentro defensivamente sin ser sometido a ningún desconcierto, no existió conexión entre los volantes y el goleador histórico nacional José Salomon Rondon, quien durante  gran porcentaje del encuentro tuvo que retroceder en demasía para poder entrar en juego, saliendo por completo de la zona donde termina siendo determinante.

Venezuela haciendo un encuentro defensivamente impecable, pero totalmente inoperante en ataque; un país con la expectativa  enorme de cuáles serían las soluciones por parte del estratega para destrabar un encuentro que Ecuador controlaba a placer, terminó sorprendiendo a propios y extraños cuando su primera decisión fue sacar del encuentro al volante Yangel Herrera, elemento de juego que actualmente es uno de los baluartes vinotintos con mejor presente, siendo ya una constante para el volante criollo que en 4 de los 5 partidos de la jornada premundialista termine abandonado el césped sin siquiera superar los 60 minutos de juego, acción que de  inmediato dio la preocupación si era por lesión o molestias físicas;  situación que fue disipada más tarde por el propio seleccionador en rueda de prensa al expresar que fue una decisión netamente técnica sin dar mayor claridad desde lo táctico ante las preguntas de los diferentes medios post partido.

Venezuela nunca tuvo plan B ante Ecuador y dependió únicamente de recorridos largos constantemente de Yeferson Soteldo y del propio Samuel Sosa pero sin mayor producción, sin duda faltaron mejores decisiones desde el banco para imponerse y dar solución ante la selección ecuatoriana que termina sacando un gran punto en condición de visitante, mientras que para Venezuela el punto tendrá significado siempre y cuando logre sumar en su próximo duelo  ante Perú como  visitante el venidero Martes 21 de noviembre en la capital peruana.

El comienzo es muy destacado, pero el dejar puntos de local ante rivales directos puede ser un pecado capital a futuro.

El sueño sigue intacto pero deben existir mejoras en pro de buscar una regularidad en la clasificación premundialista más difícil del mundo.

Manolo Dávila Salas.

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